Un año después del colapso de la película de Simon Pegg 'Angels in the Asylum', que dejó al equipo sin cobrar, Deadline informa que el Servicio de Pagos por Despido del gobierno británico ha intervenido para cubrir parte de las aproximadamente 600.000 libras (800.000 dólares) adeudadas a los trabajadores. La producción se cerró abruptamente y los productores no han devuelto las deudas. La situación pone de manifiesto la precaria realidad financiera que enfrentan los equipos de cine en producciones independientes. Los defensores de la industria piden mejores protecciones financieras en los rodajes independientes.