Jessie Buckley hizo historia en la 98ª ceremonia de los Oscar al convertirse en la primera actriz irlandesa en ganar Mejor Actriz por su papel como Agnes Shakespeare en 'Hamnet' de Chloé Zhao. La victoria coincidió con el Día de la Madre en el Reino Unido, lo que Buckley calificó como una hermosa coincidencia dada la temática de maternidad y pérdida del film. Había sido la favorita durante toda la temporada de premios. La película, basada en la novela de Maggie O'Farrell sobre la familia de Shakespeare, fue ampliamente aclamada por la crítica. Buckley celebró en backstage dedicando el premio a las madres de todo el mundo.