El análisis post-mortem de The Guardian sobre la campaña de Timothée Chalamet revela cómo su extenuante gira promocional de Marty Supreme acabó siendo contraproducente. A pesar de una campaña publicitaria que incluyó sketches filtrados, propuestas de dirigibles y miles de kilómetros recorridos, Chalamet y su película fueron completamente ignorados en los Oscar. El público se cansó al percibir que Chalamet se parecía cada vez más a su personaje obsesionado con la fama. Su polémico comentario de que 'a nadie le importa el ballet y la ópera' fue especialmente perjudicial. Jon Stewart se sumó desde The Daily Show declarando que 'la ópera y el ballet han derrotado' a Chalamet.